La red de redes suele ofrecer con cierta frecuencia preciados tesoros culturales. Tal es el caso de la página web de la Asociación por la Equidad Cultural (Asociation for Cultural Equity), un ente neoyorkino que posee en su haber uno de los más completos archivos sobre etnomusicología y que está constituido en su totalidad por las grabaciones efectuadas por el antropólogo estadounidense Alan Lomax durante sus viajes por medio mundo. Entre sus fondos se encuentra una interesante cinta grabada en Valdés en 1952 en la que la folclorista vaqueira Rogelia Gayo interpreta varias canciones populares.
El músico asturiano Rafael Lorenzo trabaja estos días en la elaboración de su nuevo proyecto, «Voy pa la braña», que será presentado el próximo mes en Luarca y en el que homenajeará a Rogelia Gayo.
Alan Lomax (Texas, 1915) dedicó seis décadas de su vida a promocionar el conocimiento de la música folclórica. En 1933, inició su carrera acompañado por su padre, el también etnomusicólogo John Avery Lomax. Apenas un año después, ambos pusieron en marcha un proyecto para incrementar los fondos del «Archivo de la canción folk americana», localizado en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Esta ambiciosa propuesta empujó a Lomax a recorrer por completo la geografía norteamericana y varias islas del Caribe.
Tras finalizar en 1936 sus estudios de Filosofía, Alan Lomax se inició en la producción de programas de radio para la CBS, cadena desde la que dio a conocer a legendarios músicos como Woody Guthrie, Aunt Molly, Jackson, Pete Seeger, Jelly Roll Morton y Lead Belly, entre otros. Lomax invirtió gran parte de los años cuarenta en investigar las raíces africanas de la música del sur de Estados Unidos. Durante su trabajo de campo descubrió a un joven de 27 años llamado McKinley Morganfield, que pasaría a la historia bajo el nombre de Muddy Waters.
Durante la década de los cincuenta Lomax recalaría en Europa, embarcado en una ambiciosa recopilación para la Columbia Records. Fue durante ese viaje al Viejo Continente cuando el etnomusicólogo trasladó sus estudios a España. Alan Lomax realizó noventa sesiones de grabación en diversos puntos del territorio español, de las cuales once fueron ejecutadas en el Principado de Asturias. Realizado gracias a la cooperación de la BBC, el proyecto contó con la asistencia de Jeannette «Pip» Bell y con la colaboración de Eduardo Torner, Juan Uría Riu, Julio Caro Baroja, Antonio Mari, Walter Starkie y Radio Nacional.
Gijón, Oviedo, Santibáñez de Murias, Belmonte de Miranda, Mieres, Arenas de Cabrales, Llanes, Porrúa, Marcenado, Pola de Siero y Luarca fueron los núcleos visitados por el antropólogo de la música, que grabó y fotografió, entre otras, las actuaciones de músicos como El Presi, Eustaquio Vigil y Argimiro Riesgo.
El día 18 de noviembre de 1952 Lomax visitó el concejo valdesano. Allí conoció a Rogelia Gayo, folclorista natural de la braña de Aristébano cuya figura ha sido prácticamente condenada al olvido durante décadas. Tras una primera cita en la Villa Blanca Alan Lomax y Rogelia Gayo se trasladaron a la braña de Modreiros, lugar donde se grabó una cinta compuesta por diecinueve canciones.
Durante las grabaciones, Rogelia Gayo estuvo acompañada por su hija Balbina Gayo, su yerno Benigno Berdasco Gayo, Carmen Ardura -intérprete natural de Busindre- y Julia Segurola del Valle, nacida en Nera (Tineo) y casada en Aristébano.
En concreto, Rogelia Gayo y su grupo de coros y danzas interpretaron para Lomax un nutrido repertorio de canciones vaqueiras. «Tú dices que por un real», «Salir mozas a bailar», «De los tres colores, madre», «Vaqueirina, toy sediento», «Llamásteme parolera», «No quiero que el sol se anuble», «Tú me regalaste un queso», «Vamos a hacer una danza», «Las ovejas son blancas», «Cuando curiaba las cabras», «Cuando salen las cabras», «Ven acá, amante del alma», «Vino el aire por Cezures», «De la pandera», «Este pandero que toco», «Yo tenía un gallo inglés», «Da la vuelta, María», «Vaqueirina» y «Tende el pañuelo nel prado» son los títulos de los temas recopilados por el estadounidense en Modreiros.
Al final de las grabaciones, Lomax señaló que «se encontraban entre las mejores canciones de la colección».
En enero de 1953, Lomax abandonó España y regresó a su patria. En 1959, Rogelia fallecía en el asilo de Luarca a la edad de 96 años. Durante las siguientes décadas, Lomax prosiguió con su labor recopiladora hasta que falleció, en 2002, después de haber dedicado la mayor parte de su vida a difundir su conocimiento sobre el mundo de la música étnica.
Cincuenta y siete años después de las grabaciones de Modreiros, el artista asturiano Rafael Lorenzo trabaja estos días en la elaboración de un disco en el que pretende rendir tributo a Rogelia Gayo. Bajo el nombre de «Voy pa la braña», Lorenzo intenta devolver la figura de la folclorista de Aristébano a los escenarios a través de una interesante propuesta en la que interpretará un dueto con la voz grabada de Gayo. «El colectivo "Muyeres" ya usó estas grabaciones en otra ocasión. Esta nueva vuelta de tuerca puede ser un bombazo», subraya.
martes 17 de noviembre de 2009
lunes 16 de noviembre de 2009
CUEVA DE LA PEÑA DE CANDAMO

La caverna de la Peña de Candamo fue descubierta a finales del siglo XIX por un vecino de la población de San Román apodado “El Cristo” que entró en la cueva a través de un pequeño agujero y aunque su intención era simplemente la de recoger estalactitas, se dio cuenta de los dibujos que había allí dentro.
Años mas tarde, en 1914, le llego la noticia al estudioso de nuestro pasado E. Hernández Pacheco, que se encontraba excavando la cueva de La Paloma en el vecino concejo de Grao, y al Conde de la Vega del Sella, insigne prehistoriador asturiano. Será, no obstante, el primero quien autentifique la veracidad de las pinturas y grabados y quien realice su estudio científico que publicará, en 1919, en una ejemplar obra que lleva por titulo La Caverna de la Peña de Candamo, ayudado en parte grafica por J. Cabré y F. Benítez Mellado. La importancia, grandiosidad y espectacularidad del arte de la cueva unido a su temprano descubrimiento en una época en la que se conocían muy pocas cuevas decoradas hizo que este yacimiento, que además era el más occidental del mundo paleolítico, fuese conocido mundialmente.
Sin embargo, los muchos años de visitas masivas, una inadecuada instalación de luz, un trato no demasiado cuidadoso, su utilización para diversos usos no apropiados...etc., hizo que sus pinturas y grabados fuesen deteriorándose y estropeándose hasta llegar a un estado peligroso para su conservación y mantenimiento. Todos estos factores hicieron que el temido “mal verde “ apareciese. Colonias de helechos, de musgo, de algas azules y de algas verdes se fueron extendiendo por algunas zonas de la cueva, sobre todo por el muro de los grabados. También el microclima interior, en lo referente a temperatura, humedad relativa y concentración de dióxido de carbono se fue alterando hasta adquirir niveles preocupantes para la conservación de las pinturas.
En 1979 la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura decide el cierre de la cueva y se encarga un estudio para determinar las medidas necesarias para el restablecimiento de los valores ambientales y la eliminación del “mal verde”.
Tras quince años de oscuridad y silencio en la caverna candamina, las colonias de helechos musgos, algas y demás elementos biológicos contaminantes desaparecieron y los valores de humedad y temperatura del interior se recuperaron a niveles normales tolerables. Quedan, no obstante, las huellas de la barbarie y de la incuria en forma de grafiítas, roturas de estalactitas, grabados y raspados modernos y un largo etc de despropósitos.
En la actualidad se mantiene un estricto control sobre la cueva y sus valores ambientales y su visita se encuentra restringida a un número de personas reducido durante un corto espacio de tiempo al año para que el impacto sea el mínimo posible.
viernes 13 de noviembre de 2009
CANCIONERO POPULAR ( II )
CUANDO YO FUI A COVADONGA
Cuando yo fui a Covadonga, volvi con desilusión
Pues me dijo la Santina, que no me tienes nada de amor
Como puedes comprender, traigo el corazón partido
Todo lo que te ronde morena mia, amor perdido.
Ven morena ven, bailemos a la gaita
Ven morena ven, bailemos al tambor
Que aunque no me quieras todo puede arreglarse
Pues la virgen dijo, no le guardes rencor
Bailemos a la gaita, bailemos al tambor.
Hoy vuelvo de Covadonga, traigo alegre el corazón
Pues me dijo la Santina, que ya me tienes algo de amor
Doy gracias a la señora, del consejo que me dio
Que aunque tu no me quisieras, no te guardara ningún rencor
Ven morena ven, bailemos a la gaita
Ven morena ven, bailemos al tambor
Que aunque no me quieras todo puede arreglarse
Pues la virgen dijo, no le guardes rencor
Bailemos a la gaita, bailemos al tambor
Bailemos a la gaita, bailemos al tambor
Cuando yo fui a Covadonga, volvi con desilusión
Pues me dijo la Santina, que no me tienes nada de amor
Como puedes comprender, traigo el corazón partido
Todo lo que te ronde morena mia, amor perdido.
Ven morena ven, bailemos a la gaita
Ven morena ven, bailemos al tambor
Que aunque no me quieras todo puede arreglarse
Pues la virgen dijo, no le guardes rencor
Bailemos a la gaita, bailemos al tambor.
Hoy vuelvo de Covadonga, traigo alegre el corazón
Pues me dijo la Santina, que ya me tienes algo de amor
Doy gracias a la señora, del consejo que me dio
Que aunque tu no me quisieras, no te guardara ningún rencor
Ven morena ven, bailemos a la gaita
Ven morena ven, bailemos al tambor
Que aunque no me quieras todo puede arreglarse
Pues la virgen dijo, no le guardes rencor
Bailemos a la gaita, bailemos al tambor
Bailemos a la gaita, bailemos al tambor
EL HORREO
Aunque existen varias teorías para explicar la etimología de la palabra hórreo, parece lo más propio que derive de la palabra latina horreum cuyo significado es granero, esta fue de siempre su principal función. De todas formas antiguamente se escribía sin hache lo cual llevó a pensar que derivase del latín orrodeo con el sentido de erigir.
Definiremos el tipo asturiano, en clara diferenciación con el resto de tipologías que se dan en la península, como una edificación de paredes hechas de tablas de madera colocadas verticalmente y sostenidas sobre vigas, erigida sobre cuatro pies con muelas que cortan el paso a los roedores y con el tejado a cuatro aguas repartiendo su peso por igual sobre las cuatro paredes. En muchos casos se dan excepciones.

En cuanto a su origen , algunas lo sitúan antes de la romanización: origen palafítico o protohistórico, sin embargo en ninguna excavación hasta el momento se han encontrado restos que puedan ratificar esta hipótesis. Puede suponerse que deriva de construcciones romanas, los romanos ya edificaron graneros elevados sobre columnas con el fin de conservar los alimentos. Incluso hay quien sugiere que fueron los visigodos sus introductores en la península Ibérica. Se baraja tambien la teoría de la evolución de un tipo arcaico de cabaceiro realizado con varas entretejidas de forma similar a algunos cestos (llamado cebatu en Asturias) hacia el edificio de madera que hoy conocemos. Esta parece ser la manera más lógica de entender su nacimiento, independientemente del introductor de las formas primitivas; en el siglo catorce alcanza la perfección en su desarrollo y evoluciona mínimamente en los siglos que siguieron sin perder lo sustancial
Su principal función es la de guardar los alimentos generados y consumidos en casa, al fin y al cabo durante siglos existió una economía de subsistencia donde los alimentos consumidos eran mayormente los producidos en la misma casa. Tres tipos de alimentos se almacenaron en él, en su interior y exterior se guardó la producción agrícola, escanda, centeno, manzanas, castañas y otros frutos, patatas, maíz, cebollas, fabes etc., el producto lácteo por excelencia, el queso, que da nombre a una de sus partes y los productos cárnicos derivados de la matanza anual que permiten su conservación, chorizos, morcillas, jamones y cecinas. En talameras o tenovias es frecuente ver colmenas o truebanos para la producción de miel.
En caso de ser necesario sirvió en muchas ocasiones de dormitorio, no era raro ver una cama en su interior. En el suelo y a cubierto se guardó tradicionalmente el o los carros, modernamente es muy normal que, ante la falta de estos, su espacio sea ocupado por el coche o el tractor. Igualmente debajo de él es frecuente ver un banco de carpintero u otras herramientas de profesiones tradicionales, es un pequeño taller a cubierto de la lluvia, por esta misma razón alberga el tendedero en días lluviosos o la leña troceada para todo el invierno. No son pocos los hórreos llenos de muebles o todo tipo de cosas inservibles, es muy normal usarlos de trasteros. En los que poseen cierre en su parte inferior, además de para todas estas funciones, este espacio fue utilizado como cuadra o gallinero.
Definiremos el tipo asturiano, en clara diferenciación con el resto de tipologías que se dan en la península, como una edificación de paredes hechas de tablas de madera colocadas verticalmente y sostenidas sobre vigas, erigida sobre cuatro pies con muelas que cortan el paso a los roedores y con el tejado a cuatro aguas repartiendo su peso por igual sobre las cuatro paredes. En muchos casos se dan excepciones.

En cuanto a su origen , algunas lo sitúan antes de la romanización: origen palafítico o protohistórico, sin embargo en ninguna excavación hasta el momento se han encontrado restos que puedan ratificar esta hipótesis. Puede suponerse que deriva de construcciones romanas, los romanos ya edificaron graneros elevados sobre columnas con el fin de conservar los alimentos. Incluso hay quien sugiere que fueron los visigodos sus introductores en la península Ibérica. Se baraja tambien la teoría de la evolución de un tipo arcaico de cabaceiro realizado con varas entretejidas de forma similar a algunos cestos (llamado cebatu en Asturias) hacia el edificio de madera que hoy conocemos. Esta parece ser la manera más lógica de entender su nacimiento, independientemente del introductor de las formas primitivas; en el siglo catorce alcanza la perfección en su desarrollo y evoluciona mínimamente en los siglos que siguieron sin perder lo sustancial
Su principal función es la de guardar los alimentos generados y consumidos en casa, al fin y al cabo durante siglos existió una economía de subsistencia donde los alimentos consumidos eran mayormente los producidos en la misma casa. Tres tipos de alimentos se almacenaron en él, en su interior y exterior se guardó la producción agrícola, escanda, centeno, manzanas, castañas y otros frutos, patatas, maíz, cebollas, fabes etc., el producto lácteo por excelencia, el queso, que da nombre a una de sus partes y los productos cárnicos derivados de la matanza anual que permiten su conservación, chorizos, morcillas, jamones y cecinas. En talameras o tenovias es frecuente ver colmenas o truebanos para la producción de miel.
En caso de ser necesario sirvió en muchas ocasiones de dormitorio, no era raro ver una cama en su interior. En el suelo y a cubierto se guardó tradicionalmente el o los carros, modernamente es muy normal que, ante la falta de estos, su espacio sea ocupado por el coche o el tractor. Igualmente debajo de él es frecuente ver un banco de carpintero u otras herramientas de profesiones tradicionales, es un pequeño taller a cubierto de la lluvia, por esta misma razón alberga el tendedero en días lluviosos o la leña troceada para todo el invierno. No son pocos los hórreos llenos de muebles o todo tipo de cosas inservibles, es muy normal usarlos de trasteros. En los que poseen cierre en su parte inferior, además de para todas estas funciones, este espacio fue utilizado como cuadra o gallinero.
jueves 12 de noviembre de 2009
CANCIONERO POPULAR ( I )
VILLAVICIOSA HERMOSA
Villaviciosa hermosa
¿qué lleves dientro
tu me robaste el alma
y el pensamiento?
Y esos claveles
que en el jardín
los tienes sembrados
verdes, azules y colorados.
Y a coger el trébole,
el trébole, el trébole
y a coger el trébole
la nueche de san Xuan
y a coger el trébole,
el trébole, el trébole
y a coger el trébole
los mis amores van.
Villaviciosa hermosa
¿qué lleves dientro
tu me robaste el alma
y el pensamiento?
Y esos claveles
que en el jardín
los tienes sembrados
verdes, azules y colorados.
Y a coger el trébole,
el trébole, el trébole
y a coger el trébole
la nueche de san Xuan
y a coger el trébole,
el trébole, el trébole
y a coger el trébole
los mis amores van.
VILLAVICIOSA
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